JORNADA DE ENFERMEDADES PROFESIONALES

Date: Apr 23, 2013

El pasado 23 de Abril de 2013, la Unión Interprofesional de la Comunidad de Madrid, a través de su Comisión de Prevención de Riesgos Laborales, llevó a cabo en Madrid una jornada sobre Enfermedades Profesionales, con motivo del Día Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo (28 de abril de 2013) y dentro del calendario de eventos de la Semana de la Seguridad del IRSST. El interés suscitado por la misma se puso de manifiesto por el máximo nivel de ocupación de la sala.

En ella se expusieron los principales problemas con los que cuentan cada figura u organismo que intervienen en la gestión de las enfermedades profesionales para que los demás los conozcan y cada uno pueda actuar hacia una mayor colaboración y comunicación para lograr el fin previsto, que las enfermedades profesionales no solo no se repitan sino que no se produzcan.

Intervinieron las Mutuas de accidentes de trabajo, el Servicio Público de Salud, la Comunidad de Madrid, la Inspección de Trabajo, Sociedades y Servicios de Prevención, tanto ajenos como propios, así como el estudiado recopilatorio jurídico ofrecido desde la asesoría jurídica de un sindicato.

Una parte de los problemas aparece en el inicio, entre la Mutua y el Servicio Público de Salud, en los centros de Atención Primaria, a la hora de decidir si un caso es o no enfermedad profesional. Se está avanzando en la solución y se presenta el proyecto llevado a cabo entre el IRSST y la Consejería de Sanidad para facilitar a los médicos de atención primaria en esta labor.

Otro problema que se abordó en la jornada fue la escasa información con que cuentan los técnicos de PRL a la hora de llevar a cabo las investigaciones de Enfermedades Profesionales, debido a la confidencialidad de datos que custodian los departamentos sanitarios de acuerdo a salvaguardar la dignidad de la persona. En este punto, tanto la Inspección de Trabajo como los Servicios de Prevención, opinaron que los técnicos debían conocer los datos necesarios para hacer su labor preventiva.

Se enfatizó por todos la necesidad de trabajo en equipo, porque el médico que va a decidir si una enfermedad es profesional o no también necesita el complemento de los informes técnicos; por lo tanto, una conclusión fue que se debía trabajar conjuntamente.

El miedo a permitir cierta información sobre los casos proviene de la Ley de Protección de Datos, su difícil interpretación y la dureza de los inspectores en la aplicación de cuantiosas sanciones.

Esto hace que la información no fluya hacia los que deben conocerla para poder hacer una buena labor preventiva.

Quizás se debería dirigir una consulta directamente a los inspectores de la LOPD en la que se expongan las posibles contradicciones en las que se incurren con otras legislaciones, como es el caso de la LPRL, en la que se defiende el derecho del trabajador a recibir seguridad en su trabajo, el sigilo profesional que han de guardar los técnicos para garantizar ese derecho básico y, consecuentemente, la necesidad de conocimiento de cierta información confidencial.

Daniel Sánchez Gallo
Ingeniero Industrial
Miembro de la Comisión de PRL de la UICM Director de la Jornada